A fondo: Qué hace un director de Coro. Íñigo Sampil, director del Coro del Maestranza.

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Es esa persona inquieta que se acerca a la primera fila del patio de butacas, se queda de pie, con la mirada fija en escenario y empieza a dar indicaciones. ¿A quiénes? Al coro, por supuesto. He tenido la gran suerte de presenciar muchos ensayos en el Maestranza y siempre me llamó la atención la fluidez del Coro. Ahora sé que, además de talento, es mucho trabajo y amor a la lírica. Charlamos con Íñigo Sampil, director del Coro del Teatro de la Maestranza, y nos contó qué hace un director de coro. Vamos allá.

 

 

Antes que nada, ¿cómo fueron tus primeros pasos en esta profesión?

Yo estudié al principio Piano y Música de Cámara en el Conservatorio, y en un primer momento uno se centra en el repertorio de su instrumento para después ir adentrándose en el repertorio coral, sinfónico y de ópera. Fue un proceso natural, llevado por la curiosidad.

Empecé a acompañar a algunos coros, como el de la Sociedad Coral de Bilbao, de gran tradición en mi ciudad, y luego entré como pianista correpetidor en los ensayos de la ópera, además de pianista del coro, en la temporada de ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera). Allí aprendí mucho, no sólo del oficio de correpetidor, sino de cómo funcionaba la ópera, pues también me encargaba de organizar casi todos los detalles musicales (hice de apuntador, pasé subtítulos, preparé papeles con cantantes, toqué instrumentos diversos de banda interna, arreglé partituras…), además de servir de apoyo y ayudante de todos los directores musicales invitados, de los que aprendí todo lo que pude. También del maestro del Coro de Ópera de Bilbao, Boris Dujin, un gran músico.

 

 

Mi caso es quizá el más habitual en los teatros de ópera, donde uno empieza como pianista de los ensayos en la escala más baja, tocando muchas horas y compartiendo muchas experiencias y repertorio diverso con cantantes, directores y coros. Todas esas horas van calando (si uno tiene curiosidad, así como la mente y los oídos abiertos), y se adquiere una experiencia con la que uno puede asumir mayores responsabilidades, junto al aprendizaje en distintos cursos que también aportan nuevas perspectivas. 

Fuiste maestro correpetidor del coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza… ¿qué significa eso?

Sí, ahora ocupa ese puesto Natalia Kuchaeva, una excelente pianista que nos acompaña en los ensayos de preparación de la obra por parte del Coro, aparte de ser también la maestra correpetidora del Teatro: la pianista que toca la parte de la orquesta en los ensayos de escena con los solistas, director de escena y musical. Esta función permite que la orquesta se incorpore en los últimos ensayos, y así se pueden hacer los ensayos de escena y los ensayos musicales específicos con los cantantes de una forma mucho más práctica y barata. Es una figura muy importante y suele ser muy reconocida en un Teatro, pues conoce la ópera de arriba y abajo, así como la interpretación que hacen tanto el Maestro, como los solistas y el propio Coro, y los problemas que van surgiendo.

 

Desde 2010 diriges el Coro del Maestranza… ¿Cómo llegaste hasta aquí?

En 2007 dejé mi trabajo en ABAO, y surgió la posibilidad de trabajar en el Maestranza, de nuevo en la doble función de pianista correpetidor en los ensayos con cantantes y maestros de la ópera, además de pianista del coro en su propia fase de aprendizaje.

Tres años después hubo un cambio en la dirección del Coro, y sé que algunos coralistas propusieron mi nombre como nuevo maestro; llevaba tres años trabajando con ellos e incluso había dirigido algunos ensayos parciales. Al final, el maestro Halffter, con el que ya llevaba trabajando tres años, y que me conocía bastante bien, decidió apostar por mí.

¿Y cómo se hace uno director de coro?

Te tiene que gustar el Coro como instrumento, eso es lo primero. Después, la verdad es que hay varias vías. Están los que tienen muy claro desde el principio que quieren ser directores, de coro y/o de orquesta, y estudian fundamentalmente para ello; también pueden estudiar otros instrumentos o canto, pero suelen estar en segundo plano. Luego están los cantantes que hacen uso de su experiencia como solistas y como coralistas para pasarse “al otro lado”, el de la dirección.

Mi caso es quizá el más habitual en los teatros de ópera, donde uno empieza como pianista de los ensayos en la escala más baja, tocando muchas horas y compartiendo muchas experiencias y repertorio diverso con cantantes, directores y coros. Todas esas horas van calando (si uno tiene curiosidad, así como la mente y los oídos abiertos), y se adquiere una experiencia con la que uno puede asumir mayores responsabilidades, junto al aprendizaje en distintos cursos que también aportan nuevas perspectivas.

En general, un director de coro tiene que saber un poco de muchas cosas, pues es un trabajo que te pide que sepas de canto, de dirección, que puedas tocar el piano y quizá algún instrumento más, conocer bien el repertorio operístico y sinfónico-coral, idiomas, oído para la afinación y la belleza del sonido, ritmo, sensibilidad teatral…, más luego está el lado psicológico y político de saber llevar un grupo complejo, con mucha sensibilidad para bien y para no tan bien, dentro de una organización aún más compleja que es el teatro.

 

¿Hay que saber tocar un instrumento?

Casi todos los directores sabrán tocar algún instrumento. Es habitual, y es mi caso, que se sepa tocar el piano, lo que puede ayudar en ensayos sin pianista y en la preparación personal de la obra. Es un instrumento polifónico que ayuda mucho con la armonía, y con el ritmo. También es interesante conocer un instrumento de cuerda, porque los movimientos del arco nos pueden ayudar al movimiento del fraseo. Mientras que los instrumentos de viento son los que pueden parecerse más a la experiencia del canto, pues se basan en el control del aire.

 

¿Cuáles son tus funciones como director?

Antes del primer ensayo: planificar un calendario de aprendizaje de las distintas obras de la temporada, teniendo en cuenta cuándo es necesario que empecemos los ensayos de escena con la obra memorizada, supervisar las partituras que necesitará el coro, distribuir a los coralistas en las distintas óperas o conciertos de la temporada, realizar audiciones, colaborar con los otros departamentos del teatro en la preparación de los títulos…

Luego, durante los ensayos en sala de coro, se tratará de que el Coro aprenda la obra de la mejor manera posible, controlando aspectos clave como la afinación, el fraseo, la pronunciación, el ritmo, el carácter, etc…

A partir de que subimos al escenario, intento contribuir, en colaboración con los directores de orquesta y de escena, al buen éxito del espectáculo y a que el Coro esté en escena en posiciones lo suficientemente buenas como para que nuestro trabajo no se resienta. También dirijo las intervenciones del Coro fuera de escena durante las funciones. Y seguimos trabajando y puliendo aquellos detalles musicales que a veces se olvidan durante los muchos ensayos de escena, intentando hasta el final ofrecer la mayor calidad posible al público.

 

¿Es difícil hacerse respetar?

No me lo parece. Creo que hay dos cosas que ayudan: intentar llegar uno mismo lo mejor preparado posible, y respetar tú a los coralistas y al resto de personas con las que uno trabaja.

 

¿Cuáles son tus criterios a la hora de hacer una audición?

En las audiciones para entrar en el Coro, mi criterio es intentar encontrar lo positivo que nos puede aportar un candidato, y no quedarme sólo con la impresión de los defectos que tienen, a veces bastante evidentes. En un grupo, los defectos de unos y otros pueden ser compensados por las ventajas de unos y otros. Y hay que tener en cuenta que los coralistas suelen evolucionar para mejor una vez dentro del coro.

Nos fijamos en posibles virtudes como la calidad intrínseca de la voz (su extensión, agudos y graves, si nos parece “bella”, si suena más metálica o más redonda, si es una voz más grande o más pequeña…), así como en el dominio técnico que puedan tener del arte del canto, y su capacidad de lectura musical. Es importante que sean flexibles, para adaptarse a repertorios distintos y a los cambios que puedan surgir durante el estudio de una obra, y que tengan buena musicalidad, para absorber y reflejar en su canto todos los detalles de una partitura.

 

¿Cómo es un día cualquiera en tu vida?

En general, dedico las mañanas a estudiar las obras venideras y a resolver problemas de asuntos internos del Coro, como altas y bajas, o de encajar con las necesidades de la producción de ópera que vayamos a hacer. Son muchas las llamadas y correos al Coordinador del Coro, o al departamento de Producción del Teatro.

Por la tarde voy siempre al Teatro bastante antes del inicio de los ensayos, para reunirme con quien deba hacerlo ese día, o para repasar y ultimar detalles antes del ensayo, sea este de los de sala (aquellos en los que aprendemos la música) o de escena (en los que aprendemos los movimientos). Luego vienen los ensayos, que en este coro, al no ser profesional, son en horario nocturno, desde las 20.30, y hasta las 23.30 h. en algunos casos.

 

Imagino que el estreno de una ópera requieres una coordinación especial con el director de orquesta… ¿Cómo os organizáis?

El director de orquesta ofrece su versión de la partitura el día del primer contacto con el Coro, en lo que llamamos el “ensayo musical”, pues el Coro está sentado en la sala, no todavía en escena, y sólo se fija en las indicaciones del maestro, que suele cambiar algunos detalles de la interpretación que había fijado yo. A partir de ahí, debo velar para que esa interpretación se mantenga hasta las funciones, recordándolos sobre todo los primeros días, hasta que los coralistas los interiorizan. A veces (depende de ellos, de su naturaleza) puedo llegar a tener un diálogo fluido con el director de orquesta que suele ser de utilidad para intentar sacar el máximo partido a la intervención del Coro.

 

 

Recuerdo que un día un técnico de sonido nos escuchó hablar de fragmentos y títulos de ópera a mi hermano y a mí, de los que nos gustaban especialmente o los que no, y nos dijo que le resultaba chocante porque hablábamos con la misma pasión que los aficionados al…¡heavy metal! A él le chocaba…

 

¿De dónde provienen los fondos del coro?

La actividad del Coro se centra fundamentalmente en la programación del Teatro de la Maestranza que le da nombre, aunque también colabora regularmente con la ROSS en uno o dos conciertos al año que requieren Coro.

Tu repertorio favorito

Tengo la suerte de que me gusta prácticamente todo: la ópera barroca, Mozart, el belcanto italiano, Verdi y Puccini, Wagner y Richard Strauss, Bizet, los compositores rusos como Chaicovsky o Mussorgsky, o las obras del siglo XX… Prefiero enfrentarme a estilos distintos en una misma temporada, no soy de los que disfrutaría mucho centrándome o encasillándome en la obra de un solo compositor o estilo, como a veces le pasa a algún cantante o director.

 

¿Qué te gustaría alcanzar con el coro del teatro?

Me gustaría mantener un buen nivel, con regularidad, y seguir acumulando buenas experiencias. El Coro afronta en los últimos años un repertorio (Doctor Atomic, Sarka, Der Zwerg, Tannhäuser…) al que no estaba acostumbrado en sus inicios, y me gustaría que cada cierto tiempo podamos interpretar algunos retos del repertorio operístico, en buenas condiciones y con el Coro en forma. Además, sería también especial preparar con el Coro de ópera de Sevilla una obra como Carmen, u otras de temática sevillana.

 

¿Os llaman para hacer bolos en otras ciudades?

De cuando en cuando, aunque algunas llamadas no pasan del mero tanteo, y además el Coro no es fácil de sacar de Sevilla, porque los coralistas tienen otras profesiones y no pueden perder de vista a sus trabajos o a su familia así como así. De todos modos, el Coro ya ha salido en alguna ocasión (Madrid, Lisboa, Salamanca, Las Palmas, etc…), sobre todo en los años en los que había bonanza económica, y en los que había más actividad operística en toda España.

 

Me gustaría mantener un buen nivel, con regularidad, y seguir acumulando buenas experiencias. El Coro afronta en los últimos años un repertorio (Doctor Atomic, Sarka, Der Zwerg, Tannhäuser…) al que no estaba acostumbrado en sus inicios…

Lo mejor de tu trabajo…

Que el material de trabajo sean las obras maestras de los más grandes compositores. También los momentos en que uno siente que forma parte de un gran trabajo de equipo, que yo estoy ayudando con mi calidad a que las cosas funcionen bien así como la gente que me rodea también me ayuda, con su calidad. Cuando la comunicación fluye, en definitiva… Ese sentirse bien rodeado por gente inteligente, generosa y capaz es muy gratificante.

 

Lo peor de tu trabajo…

Cuando uno se siente incapaz de transmitir su idea, de convencer o de hacerse oír, cuando se siente solo o mal acompañado… Tampoco son agradables los momentos en los que, como en tantos otros trabajos, la política, en el mal sentido de la palabra, prima por encima de los méritos artísticos, de la profesionalidad y de la justicia.

 

¿Qué cambiarías en el universo lírico para que pudiera llegar a más gente?

Tengo claro que lo más eficaz es una educación musical en condiciones, accesible a todo el mundo, en la que simplemente se consiguiera que los niños se acercasen sin prejuicios al mundo de la lírica. Cuando uno no ha tenido contacto de niño con este género, es más difícil que lo aprecie cuando sea adulto… Recuerdo que un día un técnico de sonido nos escuchó hablar de fragmentos y títulos de ópera a mi hermano y a mí, de los que nos gustaban especialmente o los que no, y nos dijo que le resultaba chocante porque hablábamos con la misma pasión que los aficionados al…¡heavy metal! A él le chocaba… Y es que familiarizarse con el género desde joven te permite disfrutar muchísimo más y no tener complejos tampoco en decir lo que te aburre o no te llega tanto, en lo que respecta a títulos y a interpretaciones. ¡Hay tantas cosas de las que se puede hablar de una ópera!

Por otra parte, habría que hacer un esfuerzo constante para ajustar al máximo el precio de las entradas, teniendo en cuenta la dificultad de conciliar el hacer accesible el género a todos los bolsillos con el coste de un espectáculo muy completo y complejo. También hay que intentar programar espectáculos con el coste más ajustado posible, sin rebajar la calidad; en épocas anteriores se ha llegado en algunos sitios a dispendios sin sentido, y que no son necesarios para presentar un espectáculo de gran calidad teatral y musical. Me consta que en el Teatro de la Maestranza se hace un esfuerzo en ambos sentidos, que espero recabe aún más apoyos de público, patrocinadores e institución.

Por Montaña Vázquez

3 opiniones en “A fondo: Qué hace un director de Coro. Íñigo Sampil, director del Coro del Maestranza.”

  1. Los que durante muchos años hemos tenido la suerte de trabajar contigo, te estamos muy agradecido por todos los conocimientos musicales que nos has transmitido.

  2. Tuve la suerte de asistir, en otoño de 2016, en el Maestranza, a la representación del Tannhauser, de Richard Wagner, y puedo atestiguar que la actuación del coro fue impresionante, muy por encima de lo que me había esperado. Ahora, escuchando a su director, la verdad no me extraña en absoluto. Así que ¡enhorabuena y a seguir creciendo!

  3. Muy bueno. sabes dónde estás. sabes lo que quieres y sabes cómo conseguirlo eso es mucho saber.luego la ilusión que pones te hará conseguir grandes logros un saludo

    Valentín Luis

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