Manuel Lombo, cantaor: “He empezado a practicar la meditación”

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Sevillano de pro, este cantaor estrena en el Teatro de la Maestranza su espectáculo LomboXBambino. Cordial, encantador, solidario –todos los lunes es voluntario en un comedor social de Sevilla– y perfeccionista al máximo, Manuel Lombo transmite buen rollo incluso a través del teléfono. Nos contó muchas cosas sobre su arte y sobre él mismo, por ejemplo, que en 2007 abrió con su cante el desfile homenaje a los 60 años de Dior –y 10 de John Galliano en la firma– en Versalles (París) y compartió backstage con top models como Naomi Campbell. ¿Sabías que hizo de cicerone en la Feria de Sevilla para el mismísimo John Galliano? “John buscaba inspiración para su desfile y ya le habían llevado a las casetas más elegantes. Así que yo le mostré las más auténticas, las que yo conozco… ¡se lo pasó en grande! Recuerdo que le dije que le iba a poner otro nombre, más español: Juan Carlos (risas). Le regalé un disco y se enamoró de uno de mis temas, Silencio por un torero”.

 

 ¿Cómo definirías tu estilo flamenco?
Un poco ecléctico, depende de la etapa profesional. Yo siempre digo que el flamenco es el flamenco, le tengo mucho respeto. Por eso quiero aclarar que, aunque procedo del cante ‘jondo’ ortodoxo, ahora mi estilo es más bien ‘aflamencado’.

 

¿Qué supuso para ti María Jiménez?
Fue la que propulsó mi decisión de dedicarme al cante porque me dio a conocer al gran público cuando yo no era nada conocido. Ella me dijo que quería llevarme a su programa de televisión, y era difícil porque no era conocido, pero perseveró hasta que lo consiguió. Y empecé a aparecer más asiduamente en sus programas.

 

¿Sueles componer tus propias letras?
En el disco anterior sí, me gusta escribir y en todos mis discos he metido algún tema mío, pero en este de Bambino, obviamente, son versiones.

 

Soy un inconformista nato. Confieso que ahora, con la edad, me estoy relajando un poco, pero me cuesta. Soy muy perfeccionista y me gusta ofrecer al público siempre lo mejor de mí.

 

¿Crees que estás empezando a ‘colonizar’ ya España o te falta todavía?
Uff… Me queda mucho terreno por conquistar, aunque creo que con Bambino sí estamos cerrando más conciertos fuera de España. Pero en este momento de mi vida no me preocupa esto; no me importaría nada quedarme como artista local o regional. Digamos que mi prioridad ahora es sólo disfrutar de la música que hago.

 

¿Qué es lo que más te gusta del mundo del flamenco?
Lo que se puede llegar a expresar a través del cante, que es pura emoción y por eso llama tanto la atención fuera, aunque no se entienda la letra. Tiene una fuerza expresiva que rompe fronteras.

 

¿Y lo que menos?
La metodología de trabajo del flamenco. La organización de las actuaciones en festivales, que son parada obligada de todo cantaor, sigue siendo un poco caótica porque hay un gran volumen de trabajo. Igual te toca cantar a las tres de la madrugada…

 

¿Eres exigente contigo mismo?
Muchísimo. Soy un inconformista nato. Confieso que ahora, con la edad, me estoy relajando un poco, pero me cuesta. Soy muy perfeccionista y me gusta ofrecer al público siempre lo mejor de mí.

 

No soporto la gente que exige que respeten su libertad y no respeta la de los demás.

 

¿Cuál crees que es tu punto débil?
A pesar de lo que pueda pensar la gente, mi voz; es muy delicada. No puedo tomar una gota de alcohol antes de cada concierto, tengo que empezar a calentar mucho tiempo antes, hago escalas en el piano, utilizo hasta un inhalador. Tengo que cuidar mucho la voz. Por ejemplo, no tomo lácteos antes del concierto, y me cuesta porque me encanta la leche. Ah, y tomo gazpacho todos los días del año. ¡Todos!

 

¿Y tu punto fuerte?
El dominio del escenario, tener todo bajo control.

 

¿Qué haces en tu tiempo libre?
Creo que me gusta hacer demasiadas cosas. Por ejemplo, desde hace unos cinco años he re-descubierto el placer de la lectura y leo mucho. La caligrafía también me encanta… consigue que me evada mucho de todo. Y he empezado a practicar la meditación. De hecho, gracias a ella se me han quitado las migrañas que he padecido desde pequeño.

 

¿Practicas algún deporte?
Voy al gimnasio casi todos los días, porque tengo algunos problemas de espalda, por la altura. Tengo épocas en la que practico mucho running.

 

Dime algo que no toleras.
Ahora me he vuelto más tolerante… pero no soporto la gente que exige que respeten su libertad y no respeta la de los demás.

 

Y algo que adoras.
Me encanta la belleza en general, intento rodearme de cosas bonitas. Me gusta, de repente, observar la naturaleza, el cielo, sus cambios de color, el mar… Algunos días me sorprendo a mí mismo buscando árboles por la calle.

 

¿Es difícil innovar en flamenco?
Sí, mucho. De hecho, son muy pocos los que han innovado; según mi opinión sólo Lole y Manuel, Camarón de la Isla y Enrique Morente. Creo que hoy día hay mucho intrusismo y muy malo.

Por Montaña Vázquez

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